Páginas

miércoles, 20 de junio de 2012

Microsoft Surface: Redmond tiene tablet



La novedad surgió a través de la Web envuelta en misterio: Microsoft tenía algo para presentar. Apenas cinco horas antes se conoció el lugar del evento, y quienes estuvieran al alcance salieron disparados hacia Los Angeles. Los dos Steven, Ballmer y Sinofsky, estaban allí, por lo que el anuncio sería de muy alto perfil. La Web no logró evitar su tendencia hacia los rumores, y la posibilidad de una tablet era la que más tracción había ganado. Y así fue: Microsoft vuelve a la carga en el mercado de las tablets con hardware propio. Se llama Surface, tendrá dos versiones, y debemos reconocer que hasta aquí, no se ve nada mal. Como era de esperarse, el primer Steven en tomar el escenario fue Ballmer, y transmitió la siguiente idea: Windows 8 es un cambio muy grande, y como tal, necesita de un aliado a nivel hardware, algo que represente con mucha mayor precisión el proceso de transición al que está siendo sometido el sistema operativo. También se llega a la conclusión de que Windows 8 y Windows RT, si bien están separados por cuestiones técnicas específicas, son dos jugadores de un mismo equipo. Después de entregar un poco de cariño a Windows 8 y hablar de ciertas sociedades entre Microsoft y los fabricantes de hardware, un Steve le dejó el paso al otro, y con él, apareció el nuevo juguete que nos reúne aquí hoy: Surface. El genio está fuera de la botella: Los rumores eran ciertos. Redmond quiere un round más en el mercado de las tablets. Bill Gates enseñó al público en 2001 el concepto de Tablet PC que no ganó tracción. El mismo Ballmer dedicó prácticamente un keynote entero en el CES a una tablet de HP que terminó siendo cancelada en un principio, revivida después, y “reasignada” al mercado empresarial donde se la vio poco y nada. 10.6 pulgadas de pantalla, USB 2.0, carcasa de magnesio con formación de metal líquido “VaporMg” y apenas 9.3 milímetros de espesor (una décima de milímetro menos que el iPad 3) componen a esta nueva tablet de Microsoft. En adición encontramos Gorilla Glass en su versión 2.0, y un conector magnético que traza paralelas con el MagSafe de Apple. La historia detrás del hardware de Surface no se termina allí. De hecho, el hardware se convierte en un divisor natural para los modelos disponibles. Por un lado, Surface tendrá una versión basada en ARM, con Windows RT. Se cree que el Tegra 3 es el chip escogido por Redmond, mientras que su pantalla contará con una resolución de 1,366 por 768 píxeles. También incluye una ranura microSD, y de acuerdo al PDF oficial, posee un peso de 676 gramos (26 más que la versión Wi-Fi del iPad 3). Por el otro lado, Surface tendrá una edición x86, y en su corazón, nada menos que un procesador Intel Core i5 Ivy Bridge corriendo bajo Windows 8. Tanto el peso como la demanda energética aumentan (903 gramos, y 42 Wh frente a los 31.5 Wh de la versión ARM), pero también sucede lo mismo con la resolución de pantalla (1,920 por 1,080), y con otros aspectos del hardware, como el agregado del soporte USB 3.0, mini Display Port, microSDXC, y la inclusión de un stylus, cancelando la detección de la palma de la mano en la pantalla. En ambos casos, la conectividad principal sería inicialmente por Wi-Fi. Ahora, Surface es una tablet, pero puede ser mucho más que eso. Las plataformas híbridas no son nada nuevo para nosotros, cortesía de productos como el Transformer Prime de Asus, y en esta oportunidad, Microsoft apunta a un concepto similar con Surface. La tablet tendrá, además de un pie para mantenerse estable en posición vertical, una cubierta que a la vez hace de teclado y "touchpad", llamada Touch Cover. El espesor de dicha cubierta no supera los tres milímetros, y está basada en una membrana sensible a la presión, para una mejor respuesta. En lo personal soy de quienes prefieren cierta “retroalimentación” por parte de las teclas, y “golpear en seco” no me resulta tan cómodo. Sé que no estoy solo en esto, y Microsoft también lo sabe, por lo que también presentó una versión especial de su cubierta, denominada Type Cover. Esta cubierta es un poco más gruesa (5.5 milímetros), pero representa (al menos en mi opinión) una opción más sólida a la hora de convertir a la Surface en una notebook. Las cubiertas han sido presentadas en cinco colores: Rosa, naranja, azul, blanco y negro. Lamentablemente, Microsoft decidió guardarse toda información específica relacionada con el precio de la tablet Surface, pero hay detalles sobre su lanzamiento. La versión ARM estará disponible en 32 y 64 GB de almacenamiento, y se espera que sea lanzada junto a Windows 8, que sigue firme en su estimado de finales de septiembre y principios de octubre. Tres meses después de eso llegaría a nosotros la versión con procesador Intel, en ediciones de 64 y 128 GB. Microsoft ha dicho que el precio de Surface con ARM será “competitivo” en comparación con otras tablets del mercado, y aunque lo mismo se dice de la tablet con el Core i5, nos inclinamos a creer que será mucho más cara. ¿Cómo ha sido la reacción? Cauta, pero también debería decir positiva. No quedan dudas de que Microsoft ha aprendido algunas lecciones del mercado de las tablets, y que con el enfoque suficiente puede lanzar un dispositivo decente. Repitiendo lo que mencioné más arriba, Windows 8 necesita de un aliado en hardware. Las impresiones sobre el futuro sistema operativo en entornos de escritorio continúan volcándose hacia el rechazo, pero Metro puede ser un gran jugador entre las tablets, siempre y cuando tenga en dónde mantenerse de pie. Hasta aquí, Surface parece ser ese aliado que Windows 8 y Windows RT necesitan, sin embargo, el precio será un factor crítico. Cualquier número por arriba del iPad 3 resultaría automáticamente inadecuado, al menos en la edición ARM. Ahora, debo agregar que tal vez haya algo más en la decisión de Redmond. Lanzar hardware por su cuenta no es algo sencillo, y con tantos socios en el mercado, uno no puede dejar de preguntarse “por qué”. Ciertas mentes pesimistas pensarán que Surface es un voto de no confianza hacia los productos que los OEMs han presentado hasta aquí. Y desde cierto punto de vista, la Surface de Microsoft pasará a competir con otras tablets basadas en Windows RT. Habrá que esperar para ver cómo se desarrolla esta situación, pero Microsoft quiere un trozo del pastel de las tablets, y Surface es su cuchillo para cortarlo. Será la recepción entre los usuarios la que determine si el cuchillo, tiene filo o no.


* fuente: neoteo.com 


No hay comentarios:

Publicar un comentario